Brana: diseño del mecenazgo, revisores y un breve extracto

¡Buen fin de semana a todos!

Espero que hayáis tenido una semana lo mejor posible y que afrontéis el fin de semana con ganas de poneros las pilas. Yo las tengo, la verdad, y muchas, porque cada día se acerca más el momento de lanzar Brana a mecenazgo.

Hoy no tengo demasiado que contar puesto que a nivel de texto he avanzado poco. La razón es que el texto está en una nueva fase de revisión de contenido, la última, y una vez se modifique el texto será ya para comenzar la revisión ortotipográfica y de estilo. Vamos, que Brana está prácticamente terminado.

En este sentido, quiero recalcar y le dedicaré un post más adelante (o rescataré el del archivo, ya veremos), que yo trabajo con la filosofía del Producto Mínimo Viable. La base de esta filosofía es que ofreces un producto con las prestaciones necesarias a los clientes para que puedan formarse una idea de la envergadura total del proyecto completo. Lo que quiero decir con ésto es que Brana es un Fate World con mucho más por mostrar, mucho más desarrollar pese a todo el trabajo que he puesto. No es un mundo completo, definido hasta cada rincón y cada esquina. Normalmente se aprende de la experiencia, y en este caso no he querido mantener un proyecto durante meses y años, como Soccer Star y Mandato del Cielo, para eternizarse en la fase de desarrollo.

Parálisis por análisis, lo dicen, aunque es algo diferente. Pues bien, con Brana no. Brana saldrá en breve, confío, y será gracias a aquellos que apoyéis una idea con un gran potencial de desarrollo.

Estableciendo presupuesto

Lo primero que hay que hacer al desarrollar el mecenazgo es calcular los costes y establecer el presupuesto. Tengo casi definido el coste inicial del proyecto puesto que ya son menos las interrogantes de precios por resolver. En función de eso, trazaré el coste mínimo que como dije en su día, tendrá el objetivo de que los participantes en el proyecto reciban una retribución justa. Incluido yo, si no molesta a nadie.

Me gustaría hacer público el presupuesto completo, con sus costes y demáses, pues me lo han recomendado de cara a dar imagen de transparencia. Me parece muy bien, y estos días ha habido cierta discusión sobre la confianza/desconfianza de los autores noveles (como yo), y el esfuerzo extra que deben hacer para ganarse la confianza de los mecenas. Lo entiendo perfectamente pero aquí entramos en otra cuestión: privacidad.

Si fuera sólo yo quien está metido en este proyecto, pues no me importaría. Nunca he escondido que me encantaría hacer del rol mi sustento de vida, que si tengo que pasar 8 horas escribiendo rol en lugar de delante de un ordenador revisando el estado de la infraestructura técnica de 30 centros de salud, 12 consultorios locales, 2 servicios de atención domiciliaria paliativa y las cuentas de usuario del personal de todas estas dependencias, lo haría. Pero no estoy sólo en el proyecto.

Porque como además soy responsable de la protección de datos en mi entorno laboral, soy un poco sensible con eso. Y si bien en caso de que alguien quiera saber lo que voy a cobrar por el proyecto se lo digo (inicialmente 0 porque para eso se va a ajustar el presupuesto), no me parece tan bien decir lo que va a llevarse mi equipo, principalmente porque eso pertenece a su ámbito personal y profesional.

Lo que si puedo decir, y quiero decir bien alto pues así va a ajustarse, es que mi intención es ajustar el presupuesto estrictamente a los costes, con un margen de maniobra para imprevistos. Principalmente porque los costes son el salario de mi equipo, y si bien no será mucho, es suyo.

Diseñando strech goals (SG)

Como he comentado en otras ocasiones, mi intención es que cada SG ofrezca dos ampliaciones al proyecto: uno a nivel de presentación física, y otro a nivel de ampliación de contenido. En cada SG habrá una ampliación de contenido, y la idea es calcular cada nivel para que cuadren siempre en un mismo incremento, de forma que cada SG siempre suponga la misma cantidad que el anterior y ofrezca estas dos mejoras.

Estoy en fase de cálculo aunque los principales ya están hechos, sólo es cuestión de perfilarlos cuando tenga presupuestos de las compañías de paquetería y el peso de un libro en rústica y cartoné. Porque sí, una de las opciones para el SG es que la encuadernación sea cartoné.

Mi idea con el diseño de Brana para que sea tamaño A5 es que se pueda llevar junto al manual básico. Por ello, aunque inicialmente la encuadernación no será en cartoné, la idea es que alcanzada la meta adecuada ésta se al aencuadernación utilizada. De esta forma, tendrá el mismo tamañao y encuadernación aproximado que Fate Básico y podrán llevarse juntos con comodidad.

Los SG que ahora mismo están contemplándose son dos niveles y, por tanto, tengo planificados dos mejoras de presentación (encuadernación cartoné y portada ampliada a la contraportada) y de contenido (una segunda aventura y un libreto de contenido extra de apoyo).

Diseñando addons

Mi idea con los addons, creo que lo he dicho ya antes, es personalizar el mecenazgo en el grado que cada mecenas quiera.

Siempre he pensado que en muchos casos me gustaría formar parte de algunas de las historias que veo, y leo, y que de darme la oportunidad estaría dispuesto a poner unos €€. Mi idea es que los addons puedan llenar ese sentimiento, esa emoción, a quien la tenga.

De esta forma, los addons permitirán crear personajes a los mecenas dentro de la ambientación, e incluso organizaciones y posiblemente razas. También permitirán poner cara a esos personajes, gracias a las ilustraciones de Daniel, por lo que la posible inmersión de los mecenas en Brana será mayor.

También estoy valorando ayudas materiales de juego, tales como tokens, dados, y cartas, personalizados para que los mecenes tengan materiales adicionales que les permitan con mayor facilidad organizar sus partidas.

De todo esto hablaré cuando lo tenga más en firme, son detalles algunos (sobre todo el de materiales), que faltan por concretar y, por tanto, los expondré cuando esté todo claro. Seguramente para la próxima entrevista con Jossell.

Revisores externos

Vamos al tema simpático. Ya he comentado que el texto de Brana es casi definitivo, está en la última fase de revisión. Actualmente son 9 las personas con las que he llegado a un acuerdo para que me echen una mano y me hagan una revisión externa del texto.

Yo estoy bastante contento con lo que he escrito, pero soy consciente que si los ojos de mis compañeros de proyecto muchas veces me indican cosas que yo, por cariño o cercanía, no había criticado del texto, más lo harán personas externas al proyecto.

Me gustaría llegar a una doce de revisores (24 ojos verán más que los míos) y por eso pido ayuda. Si estás interesado en ver Brana antes de que llegue el mecenazgo y ayudar a hacerlo mejor, es tu oportunidad. Deja un comentario, o escríbeme por las RRSS, y te incluiré con los revisores externos.

No puedo ofrecer mucho, pero algo ofrezco.

Extracto de texto

Y para que vayáis viendo un poquito de Brana, que ya se acercan las fechas, publicaré un breve extracto de texto para que vayáis conociendo Brana.

Sin embargo, ese día Michel se extraño. La temperatura se mantenía constante, pero el gráfico de rendimiento del sistema de refrigeración se salía de lo habitual. Es posible que no fuera una diferencia significativa para el observador no entrenado, pero una variación del 1% en un entorno de tanta precisión y riesgo, para Michel era importante. Lo comunicó a su tutor, el cual se mofó de su exceso de celo tirando el informe directamente a la basura.

Michel estaba aterrado. Había hechos ciertas estimaciones mentales según las cuales el aumento exponencial del esfuerzo del sistema, pese a moverse en ese momento en décimas de rendimiento, no auguraba nada bueno. Realizó un cálculo estimado de lo que pasaría si a ese ritmo el experimento se alargaba durante los habituales periodos de varios días, y llegó a una clara conclusión: si pasaban más de 48 horas sin que se detectara y solucionara la causa de la pérdida de rendimiento, el GCH explotaría.

Parsons no podía creer que por culpa de la animadversión de su tutor tanta gente corriera peligro, así que volvió a ver a su tutor. Sin embargo, conocer las rutas de un hombre es como tener su vida en tus manos: se armó de valor, imprimió sus cálculos y estimaciones y habló con todo aquel dispuesto a escucharle. Tras molestar a muchos individuos, debió topar con alguien importante que se paró a hablar de él, le prestó oídos a su descabellada teoría y se lo llevó con su equipo de científicos. Éstos analizaron la situación y llegaron a la misma conclusión de Michel: el GCH explotaría en dos días.

Comenzó la inmediata evacuación de todo aquel miembro de los diferentes equipos que no estuviera relacionado con los protocolos de seguridad, es decir, el experimento empezó a operar con cada vez menos individuos excepto aquellos que podían ayudar a apagar el proceso. Michel estaba seguro que no era suficiente, y comenzó a utilizar las redes para transmitir el mejor mensaje que se le ocurrió, con toda su identificación del CERN para darle más credibilidad:

“Apenas hace unos días comenzó un nuevo experimento del GCH. Otras veces ha existido rumorología diversa sobre las consecuencias de un mal planteamiento del laboratorio, pero nunca ha habido peligro real, hasta ahora. Algo está funcionando  terriblemente mal, está fuera de control, y toda la población está en peligro mortal”. Normalmente este mensaje significaría el despido inmediato del empleado, pero en este momento había problemas mayores y nadie se dio cuenta de ello. Y esto permitió salvar muchas vidas, por lo que Michel Parsons quedó en el recuerdo como un salvador.

Y es que pare cuando el equipo se puso manos a la obra para detener el proceso de sobrecalentamiento del GCH, ya era tarde. Fue en ese momento cuando se dieron cuenta que el sistema central de coordinación y control de los dispositivos de  refrigeración estaba averiado y fuera de servicio, provocando que cada uno de los diferentes subsistemas funcionara de forma completamente independiente. Cada sección de la enorme instalación de 27km de longitud trataba de enfriarse a sí misma, creando una enorme desigualdad en los esfuerzos de la circuitería y, poco a poco, generando un fallo masivo del sistema y el descontrol completo de la instalación.

 

Y hasta aquí la entrada de hoy, que espero haya sido de vuestro agrado. Espero que tengáis un buen fin de semana, yo escribiré todo lo que pueda y eso lo hará un buen fin de semana

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