Mecanografía: ¿una herramienta olvidada?

¡Buenas tardes a todos!

Hoy quiero volver con el tema de la Productividad, que a veces lo toco pero llevaba un tiempo sin decir nada de ello. Y es que en este tema he tocado hábitos, procedimientos, esquemas y plantillas, pero hay algo que no había tocado nunca: la velocidad de escritura. Parece una perogrullada decir que cuanto más rápido escribas, más escribes. Pues pueda ser, y pueda ser que no.

Mi experiencia

Veréis, yo hace no mucho hice un curso de mecanografía, no demasiado extenso ni demasiado avanzado, pero lo hice. Mi objetivo era prepararme para una oposición en la que se pedían 250 pulsaciones netas por minuto, y con el que me puse a prueba confiado porque todo el mundo decía que escribía muy rápido. Pues oye, en ese momento alcancé las 220 pulsaciones…brutas. Parece casi lo mismo, pero la diferencia es todo un abismo.

La razón no son ya las 30 pulsaciones por minuto, que a la larga son una gran diferencia. Es que esas 30 pulsaciones de diferencias cuando se convierten en netas, son mucho mayores porque estamos hablando de errores de escritura que a veces corregirá el corrector y a veces no lo hará correctamente, con lo que la revisión del texto escrito se alarga y al final perdemos bastante más tiempo.

Algunos números

Por poner un ejemplo, en esta oposición restaban tres pulsaciones brutas por cada error, supongo que valorando el tiempo medio necesario para corregir ese error: detectarlo, desplazarte para la corrección y corregir. Supongamos que he tenido de 220 pulsaciones un 7% de errores (ya os aviso que en una oposición con esa cifra de errores ni te lo corrigen), eso quiere decir que he perdido 21 pulsaciones efectivas y quedo por debajo de las 200 palabras.

Supongamos que tienes el nivel para mantener 250 pulsaciones netas por minuto. Eso significan 50 caracteres más por minuto, 500 caracteres en 10 minutos. Echando un vistazo a una página de mi proyecto Brana, hay aproximadamente 3300 caracteres en una página de texto completo. Eso quiere decir que 10 minutos escribiendo a ritmo de mecanografía me puede suponer un 16% de contenido extra aproximadamente.

¿Merece la pena?

Personalmente, hablando en bruto, debemos decir que depende. Depende de lo que escribas, depende de la orientación de tus productos.

Si eres un escritor, o si escribes productos con largas y largas páginas de ambientación, historia, trama o, en resumen, texto en bruto, personalmente te diría que sí. Ese 16% es un porcentaje bastante “bruto”, es decir, teniendo en cuenta pocas consideraciones, como por ejemplo si el texto fluye directamente de tu cabeza o lo copias de otro documento. Pero el resumen es que escribes más rápido y, salvo que tengas la inmensa suerte de ser capaz de eliminar las distracciones y compromisos y poder dedicar un rato sólo a la escritura, tus ratos serán breves y por tanto te interesará maximizar tu rendimiento.

Yo personalmente creo que no le dediqué más de un mes al curso, alrededor de media hora al día. Es cierto que no dominé completamente el arte de la mecanografía (requiere mucho más tiempo), pero si que dominé con bastante soltura el conjunto de teclas que como escritor rolero voy a usar mayormente: letras, signos de puntuación y teclas cercanas.

¿Crees que en la situación que he descrito no te es rentable dedicar, pongamos un mes, a adquirir una buena técnica de mecanografía? Bueno, eres libre de pensarlo, como yo de pensar que estás desaprovechando una gran ocasión. Piénsalo de este modo: vas a emplear un mes de esfuerzo en ser un 16% más rápido. En los próximos cinco meses vas a escribir lo que antes hubieras tardado seis meses. Utilizando términos económicos: ¿Cuál es el tiempo de recuperación de esa inversión? Realmente, mínimo. Con el añadido que al estar practicando la técnica constantemente, día tras día, lo que haces es mejorar aún más el rendimiento que ese entrenamiento ha dado.

¿Olvidamos estos detalles al escribir?

Vale, se que soy un cansino con la productividad, pero es que creo que pocos de los que me estéis leyendo debéis tener tiempo de sobra y que perder. Por tanto, creo que hay que cuidar todos los detalles a la hora de planificar nuestro trabajo, y la mera capacidad para generar contenido no siempre viene dado por los métodos que tengamos para poner en orden nuestra creatividad.

Llegado el momento, escribir es algo por lo que tenemos que pasar todos, en mayor o menor medida. Por tanto, pensémoslo de esta manera: si se que voy a salir a la calle, trato de salir con los zapatos adecuados a la situación. Por tanto, si tengo que escribir, y escribir mucho, ¿no es lógico mejorar nuestra técnica de escritura?

Si hay cosas por las que tenemos que pasar, nos guste o no, ¿no es buena idea estar preparados para esas situaciones lo mejor posible?

Escribir rápido no es escribir bien

Se que lo he dicho antes al hablar de números, pero quiero volver a incidir poniéndome de nuevo como ejemplo: yo ahora he perdido algo de técnica, llevo una temporada sin mi repetición periódica de ejercicios, pero escribir rápido no es escribir bien.

La técnica de los dedos, su ubicación y la tecla que pulsa cada dedo no han sido elegidos por capricho. Puede que algunas pulsaciones nos parezcan forzada inicialmente, sobre todo las realizadas con los dedos meñique, pero a la larga nos damos cuenta de que son óptimas al reducir al mínimo los movimientos de los dedos y la descolocación de las manos, razones estas que son las que aceleran nuestra capacidad de obtener pulsaciones.

Además, la enorme velocidad que podemos alcanzar favorece que esos momentos en los que nuestra cabeza bulle, podamos con los dedos seguir su ritmo y no paralicemos los procesos creativos como pasa cada vez que paras algunos segundos para retroceder y corregir un error, o cada vez que te das cuenta que has terminado de dar forma a un pensamiento pero no has terminado de escribir el anterior, el cual ha volado ya de tu mente. Porque debemos admitirlo, normalmente nuestras mentes vuelan cuando estamos creando material y pensando en nuestros mundos.

Por todo esto, creo que la mecanografía es una buena medida para mejorar nuestra productividad, como forma de generar contenido en bruto de forma de generemos un gran volumen de material de forma pseudo-automática.

 

Y por hoy, nada más. Estoy bastante seguro de que este artículo sobre productividad os soprenderá, pues normalmente suelo escribir sobre técnicas para ahorrar tiempo, mientras que en esa ocasión escribo un artículo con una exposición que reivindica la capacidad para escribir más en el mismo tiempo.

Un saludo a todos y gracias por leer hasta aquí

 

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